
Pues esta es un cuentito que se me ocurrió un día mientras caminaba por las calles de mi fraccionamiento... También una de mis más recientes creaciones
Cuentos de Hadas
(Mi Lugar imaginario favorito)
“Que cosa tan curiosa es el silencio” pensó mientras miraba al cielo.¿Cómo había llegado ahí?... No sabía, ni le importaba. Pero disfrutaba inmensamente cada segundo de su estancia ahí.
En el claro de un bosque.
En silencio.
En paz.
Las estrellas parecían atentas a cada uno de sus movimientos a pesar de que no hacía nada interesante realmente, más que estar allí tendida en el suelo, iluminada por la luz de la luna.
“Brisa” se dijo. Repitió en su mente su nombre, para darse cuenta que realmente se sentía así, como viento. Ligera y libre…
En eso, alguien o algo la llamó. Miró en la dirección en la que lo había percibido, y se dio cuenta que a lo lejos había luces de colores.
Maravillada, decidió que era hora de dejar el plácido lugar en el que se encontraba, y unirse a la danza de las luces.
¿Qué eran aquellas cosas? Tan maravillosas y temibles a la vez. Como pequeñas bolas de fuego, que emergían de las profundidades del lago alrededor del cual danzaban.
Fuegos Fatuos. Recordó de pronto. Y se preguntó si las leyendas serían ciertas. En ese caso habría de alejarse. Y sin embargo no podía apartar los ojos de aquellos seres.
Se acercó a ellos, y no pudo retroceder de nuevo. Era simplemente, tan fascinante.
La danza engullía al tiempo e incluso a su propia conciencia. No se había dado cuenta de que se había unido a las luces de colores que la rodeaban y tintineaban una melodía mágica…
Lentamente, Brisa fue perdiendo corporeidad, y se fue convirtiendo en un alma libre, comenzó, a fundirse con los fuegos fatuos… Como si fuese una de ellos. Como si fuese aire, y no una persona.
Y mientras se transformaba, escuchó la voz de los fuegos fatuos y entendió su idioma. Entendió cada una de las cosas que decían y las historias que contaban. Historias para dormir que comenzaban siempre con la frase…
Había una vez…
Se acordó de cuando era chica. Recordó unas palabras dulces y un beso en la frente. Pasaron por su mente recuerdos de sueños alocados. De cuentos de hadas, de princesas, de lobos, de besos que rompían hechizos… y de una capa roja, de zapatos de cristal y sobre todo, del bien triunfando sobre el mal.
Recordó y recordó hasta quedarse dormida en medio de aquella danza de luces, en medio del bosque. Encima de un lago. Rodeada de fuegos fatuos Hadas de luz que velaron su sueño, hasta que llego la mañana…
Autora. CRISTINA NAKAD DELGADO
Buenas.
ResponderEliminarMe dirijo a ud. para comunicarle que me gustaría que sus trabajos literarios formaran parte de Hidalgo Ediciones y fuesen publicados por está.
Hidalgo Ediciones es una editorial 100% de internet sin fines de lucro que se ha dado la tarea de publicar a los escritores que asi lo dessen, que sean sin fines de lucros, y quieran darse a conocer mas ampliamente.
Sinceramente, espero su aprobacion y union a este proyecto.
Para respondernos, hidalgoediciones@gmail.com
Nuestro sitio, hidalgoediciones.260mb.com o hidalgoediciones.blogspot.com
Atentamente,
Harold Hidalgo
Hidalgo Ediciones
Bellísimo cuento...
ResponderEliminarbesos piratas.